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Después de cuatro años, de comenzar a transitar con el Proyecto de Ley relacionado con el Malón de la Paz, logramos concretar otro de los puntos, quizás el de mayor urgencia, en el mes de la Pachamama: SALIÓ EL SUBSIDIO PARA TRES DE LOS SOBREVIVIENTES.
Para tener presente. A comienzo de agosto de 1946, los casi doscientos kollas integrantes del Malón de la Paz llegaban a Buenos Aires para reclamar por sus tierras usurpadas donde estaban enterrados sus abuelos. En ese momento, decenas de miles de ciudadanos los acompañaron en su clamor de justicia e igualdad. Las imágenes son elocuentes. La avenida de Mayo estaba repleta de gente que vitoreaba a los indígenas y desde las ventanas les tiraban flores. ¿Cuándo en la historia argentina se lanzaron flores ante una caravana indígena que reclamaba por sus tierras y sus derechos? Sin embargo, sucedió. Y aun acontecieron eventos más impactantes o podríamos decir todavía más increíbles. Por primera vez en la historia Argentina, ante la aproximación del Malón a Buenos Aires, una delegación mapuche encabezada por el cacique Maniqueo les salió al encuentro de los maloneros que habían caminado 2000 kilómetros durante 83 días. Por primera vez, dos grandes naciones indígenas se encontraban para ponerse de acuerdo por el tremendo problema de indignidad, de padecimientos, de usurpación, de carencia de derechos elementales. Pero todavía hay más de que asombrarse. Ese 3 de agosto de 1946, día de su llegada, dos indígenas estuvieron en el balcón de la Casa Rosada ante un Plaza de Mayo colmada? Desgraciadamente no sólo estuvieron las flores del pueblo. Antes de fin de mes, todos ellos terminarían secuestrados por cientos de soldados de la marina de guerra y hasta utilizaron una brigada de lanza gases de la Policía Federal. Para dar por concluido el episodio, un diputado nacional por Jujuy llamado Teodoro Saravia, a los gritos y golpeando su banca del Congreso Nacional aseguró que “en Jujuy no existen los indios ni los kollas”.
Uno de los maloneros mientras esperaba pacientemente una respuesta favorable al elemental pedido de justicia del Malón de la Paz, escribió en su Diario de Viaje que en Buenos Aires los trataban muy bien, que en el Hotel de Inmigrantes, donde el gobierno los había internado a los kollas junto con ucranianos y eslovenos, les daban cama y comida, pero los días pasaban y la respuesta no llegaba. Lo resumió en una frase breve y contundente: “todo bien, pero nada…”
Durante estos cuatro años, presenté el proyecto de Ley en las legislaturas de Jujuy y Salta, provincias de donde eran oriundos los kollas, también en concejos deliberantes, ante funcionarios y diputados que en el mejor de los casos, cuando me recibían, me escuchaban con atención. El proyecto tiene cuatro ejes: a) Reivindicar la gesta del Malón de la Paz; b) Que el Malón de la Paz ingrese en los programas de estudio (NO MI LIBRO); c) Se conceda una pensión vitalicia a los sobrevivientes de aquella marcha; d) Reparar la usurpación de tierras.
Después de las entrevistas, salía a la calle parafraseando al malonero: todo bien, pero nada…
Finalmente, “Los indios invisibles del Malón de la Paz” fue seleccionado Osvaldo Bayer como tomo inicial de la Colección Bayer editado por Madres de Plaza de Mayo. Parece curioso, pero no es casual que un libro que trata sobre invisibles a los que se les negó hasta su condición de indígenas, fuese editado por Madres que tienen a sus hijos desaparecidos. Invisibles y desaparecidos unidos en pos de justicia. Pero así de loca es la historia. Tuvimos audiencias, negaciones, esperas, frustraciones y sobretodo perseverancia. Porque era más que evidente, que la táctica de los burócratas era ganar por cansancio “al tipo que jode con los kollas”, tal como me denominó uno de estos funcionarios atornillados en su sillón.
Con el libro publicado, conseguimos que en mayo de 2008 el Concejo Deliberante de Abra Pampa declare ciudadanos ilustres a Gerarda Gutiérrez, Ciriaco Condori y Narciso López, a raíz de su participación en el Malón. 62 años después llegaba un primer y tímido reconocimiento de aquella gesta. Luego el intendente hizo lo imposible por evitarme. Evidentemente le tienen miedo al Malón. Siguieron infinidad de entrevistas con otros funcionarios, ahora ya a nivel nacional. Nunca imaginé hasta que punto terminaría involucrado en el pedido de recuperación de tierras que le fuera arrebatada a los kollas, la profunda razón y dignidad de estos, y la total falta de escrúpulos de los otros. Por eso construimos esta investigación, no como un libro destinado a dormir en un estante, sino, que lo pensamos como una herramienta de resistencia, memoria y transformación.
Incluso en este peregrinar tan parecido a la ruta del Malón, hasta el Maestro Osvaldo Bayer le entregó en mano el Proyecto a la Presidenta Dra. Fernández de Kirchner. Finalmente, llegamos a la diputada Cecilia Merchán y Victoria Donda que acompañados por los diputados Basteiro y Linares consiguieron que Diputados apruebe a fines de mayo de este año: “Rendir homenaje y declarar su reconocimiento a los ciento setenta y cuatro kollas del Noroeste argentino que conformaron el Malón de la Paz, homenaje que busca reivindicar el reclamo que llevaron adelante por la titularidad de sus tierras usurpadas”. (Expte. 2294-D-2009 Tramite parlamentario 46).
Y ahora, en este agosto de 2009, en el mes de la Pachamama, las diputadas Merchán y Donda consiguieron que se apruebe el subsidio para tres sobrevivientes del Malón, los compañeros Ciriaco Condori, Buena Ventura Solano y Narciso López. Aguardé antes de enviar este comunicado, a que los tres maloneros cobren efectivamente el subsidio. La semana pasada, un familiar de uno de ellos, me escribió emocionado que consideraban el retroactivo de un año y pico y el subsidio de $596 mensuales, como un regalo del cielo. Me permito disentir, ciertamente esto no vino del cielo ni tampoco es un regalo. ¡Pasaron 63 años! …¡Tanto tiempo!... ¡Tantas vidas! ¡Tanto dolor y silencio en estos 63 años! Pero es mejor tarde que nunca. Y sobre todo, celebro que existan diputadas que tienen muy en claro cual es su misión para con el pueblo, como Merchán y Donda a quienes les estamos muy agradecidos por haber motorizado la gestión.
Pronto haremos un acto, probablemente en octubre en el Congreso Nacional y otro en Jujuy para dar a conocer públicamente este justo y merecido reconocimiento.
¡Y les aseguro que el Malón va por más!
Cordialmente.
Marcelo Valko
Titular de la Cátedra Imaginario Étnico, Memoria y Resistencia
Carrera: Capitalismo y Derechos Humanos
Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo
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